El uso del agua en la minería

El agua es uno de los puntos más sensibles en el debate “medio ambiente y minería”, ya que es una de las actividades a la que más se le demanda o cuestiona su utilización. Pero si se la compara con otras producciones económicas, como la ganadería o la soja, se derriban unos cuantos mitos

La minería no consume agua, usa cantidades limitadas en su proceso industrial. El agua es normalmente recirculada en circuitos cerrados para maximizar su aprovechamiento.

Los opositores de la minería señalan que esta actividad consume millones de litros de agua por día, afectando de manera considerable al recurso. Sin embargo, vale la pena observar el problema de manera integral, para entender algunas cuestiones.

Un documento elaborado por el diputado sanjuanino Víctor Doña, denominado “Mega Minería vs Megasojización”, y el interesantísimo artículo de Walter Alberto Pengue[1], “Agua Virtual, agronegocio sojero y cuestiones económico ambientales futuras…” permiten tener una mirada más completa sobre este tema, que de por sí es bastante complejo.

En el detallado informe del legislador se afirma que “según el último Informe de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo, casi un 70% del consumo del agua disponible para el uso humano lo consumen los cultivos agrícolas. Todos sabemos además que el eje de la economía de nuestro país radica alrededor de la industria agrícola-ganadera, hoy más agrícola que ganadera. La bondad de la pampa argentina ha permitido y permite tener un enorme colchón de ingresos, el cual se ha venido mejorando frente al crecimiento de las plantaciones de soja, producto que los argentinos consumimos en cantidades mínimas y más bien exportamos casi en su totalidad a través de sus diferentes derivados: granos, harina, aceite, etc.”

En 2010 la cosecha marcó un record de 54,8 millones de toneladas de soja. “Simple aritmética, me permite deducir que si se exporta el 90% de la cosecha total, es decir 49.3 millones de toneladas, y si por el concepto de agua virtual la producción de cada tonelada (1000 Kg) necesita 1,8 millones de litros de agua, quiere decir que el país está exportando virtualmente 88 billones 740 mil millones de litros de agua anuales o equivalentemente 88740 hm3 (hectómetros cúbicos de agua) tan solo por la soja”, agrega Doña.

¿Y la vitivinicultura?

En las provincias cordilleranas la ineficiencia hídrica (de más del 40%) se debe a los métodos culturales e históricos de riego a manto y surco, donde sólo el 13% de los canales están impermeabilizados y el 9% son sistemas tecnológicos presurizados.

En San Juan, por ejemplo, una provincia minera y vitivinícola, la superficie cultivada bajo riego es de 104.705 has. Del total del agua sanjuanina (181.249 l/s), la agricultura consume el 91,92%. La minería, por su parte, tiene derechos de uso de agua por 1.746 l/s. Por lo tanto, esta actividad sólo usa el 0,96% del agua sanjuanina y el 1,05% respecto del consumo agrícola.

“El uso minero del agua es despreciable frente al consumo agrícola, y más aún considerando el valor que la actividad aporta a la economía y al fisco”, señala el geólogo Martín Carotti en su blog.

Un informe publicado por el Instituto Nacional del Agua (INA) denominado “Prospectiva Hídrica”, confirma que “los sectores de agua potable y saneamiento y de riego, sobresalen entre otros usos consuntivos del agua. El riego demanda un 70% del total, seguido por el abastecimiento municipal, el abrevado de ganado y el uso industrial”.

Estos datos pueden sumarse a las afirmaciones del presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAME), Martín Dedeu, quien dijo al diario La Nación: “Hasta el momento nosotros no tenemos ninguna información seria que nos indique que la incorporación de un proyecto minero vaya en detrimento del agua necesaria para que las demás actividades productivas continúen”. El directivo explicó que la minería no debe, “necesariamente”, sustituir otra actividad productiva vigente en el lugar. “Tendrá que armonizarse y ver cómo puede coexistir. Pero no invadir”.

El sector agrícola es el mayor consumidor de agua debido a que no cuenta con un sistema de riego eficiente y esto hace que las pérdidas sean monumentales. Pero, aún así, los reclamos se dirigen únicamente hacia la minería.

En Catamarca se ha criticado duramente a Bajo la Alumbrera, mina ubicada en la localidad de Santa María, por “disminuir drásticamente las reservas de agua”. Sin embargo, en el año 2010 la Secretaría del Agua y el Ambiente junto con el Instituto Nacional del Agua realizaron un estudio que reveló que el principal impacto en los recursos hídricos de Santa María no guarda relación con la minería, sino que son las condiciones climáticas las que propinan mayor impacto en el agua. Vale destacar que la actividad minera en la zona se realiza desde 1997.

En Jáchal, San Juan, también son conocidos los reclamos contra la mina Veladero y el proyecto Pascua Lama por “generar déficit hídrico para los cultivos”. Pero las conclusiones del informe realizado por técnicos del INTA de esa provincia, denominado “El consumo hídrico de la agricultura y la minería aurífera en la cuenca del río Jáchal”, –y publicado en la revista “Aqua-Lac”, del Programa Hidrológico Internacional de la UNESCO – arrojaron datos muy distintos.

“Suponiendo que los dos yacimientos mineros extraen el caudal de agua máximo necesario para su funcionamiento en forma constante durante todo el año, se verificará una disminución de 4,47% en el cauce del río Jáchal, equivalente al agua que habría que entregar para regar una superficie de 728 ha de cultivos según el patrón de uso de suelo agrícola actual. Teniendo en cuenta la ocupación de tierra en producción agrícola, la capacidad de distribución de la red de riego y la oferta hídrica promedio del río Jáchal, esto no generará déficit hídrico en los cultivos”, aclara el informe.

La superficie cultivada bajo riego en San Juan es de 104.705 has. El Departamento de Hidráulica de esta provincia informa derechos de riego agrícola por 166.604 litros por segundo (l/s). Del total del agua sanjuanina (181.249 l/s), la agricultura consume el 91,92%. La minería, por su parte, tiene derechos de uso de agua por 1.746 l/s. Con estos datos, el geólogo Martín Carotti afirma en su blog: “la minería sólo usa el 0,96% del agua sanjuanina y el 1,05% respecto del consumo agrícola”.

Chile, país que lidera el uso racional de agua en minería

Chile hace tiempo está abordando seriamente el problema de la escasez de agua, ya que la mayoría de sus minas se concentra en el norte, la región más seca del mundo.

Eduardo Chaparro Ávila, geólogo responsable del área minera de la CEPAL en Chile, afirma en el artículo “Los procesos mineros y su vinculación con el uso del agua” que, en los últimos años, la minería ha reaccionado ante un nuevo escenario de estrechez hídrica, reclamo ciudadano, mayores exigencias legales, una creciente conciencia ambiental y un gran compromiso social.

De esta manera, tanto en Chile como en los principales países productores de mineral, se han adoptado diversas acciones para optimizar los consumos, como son la mejora de las prácticas de gestión y la introducción de nuevas tecnologías que reduzcan la demanda y aumenten la oferta de agua. Dentro de estas últimas, se encuentran el uso eficiente del agua en las operaciones, la recirculación, el mejoramiento de la gestión en la operación de relaves, la selección de sitios con fácil control de filtraciones, el uso de nuevas fuentes -como agua desalinizada- y hasta el uso directo de agua de mar.

Y es así como el país trasandino, que tiene alrededor de tres mil minas en funcionamiento, ha logrado convertirse en líder del uso racional del agua en minería. Allí, esta actividad consume sólo el 2% del total del recurso hídrico, frente al 78% que concentra la agricultura. Según datos aportados por la Dirección General de Aguas (DGA) y la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco) las mejoras de los últimos cinco o seis años se han dado en dos de los principales procesos de la minería: la concentración de minerales (28%) y la hidrometalurgia (50%).

(Fotos ilustrativas)

Para saber más: http://martincarotti.blogspot.com.ar/search?q=uso+del+agua



[1] Pengue es Ingeniero Agrónomo, con Especialización en mejoramiento genético vegetal de la Universidad de Buenos Aires. Magister en Políticas Ambientales y Territoriales (UBA). Doctor (c) en Agroecología, Universidad de Córdoba, Unión Europea.